A los 3 meses la vista del bebé es 1/10 y su ojo sólo percibe contrastes. Gracias a sus manchas oscuras y contrastantes por todo el cuerpo, atrae la mirada del bebé y Sophie la girafa se convierte en un objeto familiar y tranquilizador para el bebé porque lo reconoce fácilmente.
Equipado con un silbato, divierte y estimula el oído del bebé. El divertido sonido de Sophie la girafe al presionarlo primero estimula su oído y luego le ayuda a comprender la relación entre causa y efecto.
Fabricada con caucho 100% natural y pinturas aptas para el contacto con alimentos, Sophie la girafe se puede masticar sin peligro. Gracias a su textura suave y a sus numerosas partes masticables (orejas, cuernos, patas), es ideal para calmar las encías del bebé durante la dentición.
El tacto es el primer medio de comunicación de los niños con el mundo exterior. La suavidad de Sophie la girafe, como la piel de su madre, tranquiliza y aporta al bebé reacciones fisiológicas y emocionales que le tranquilizarán y favorecerán su crecimiento y bienestar.
La particular fragancia del caucho natural del árbol Hevea confiere a Sophie la girafe una verdadera particularidad, que ayuda al niño a identificarla entre todos sus demás juguetes.
Sophie la girafe se limpia con agua jabonosa y un paño húmerdo. No debe ser sumergida en agua ni esterilizada, para evitar que el agua entre en su interior y la dañe.





