Sus fibras poseen una estructura especial y compleja que se comporta de forma similar a nuestra piel: refresca y calienta el cuerpo de forma natural según las necesidades.
En verano, proporciona una sensación de frescor, mientras que en invierno lo abriga.
Además, la lana merino absorbe la humedad y no acumula bacterias, ácaros ni hongos, que suelen ser la causa de las alergias.
La manta presenta un tejido grueso, moderno y de gran calidad.
Es perfecta tanto para paseos como para estar en casa, garantizando una envoltura cómoda y excepcionalmente suave.
La cuidadosa selección de los tejidos garantiza muchos años de disfrute durante su uso.
100% lana merino. El hilo cuenta con la certificación Oeko-Tex.
Medidas: 85x85cm

